Modelos matemáticos y gestión: ¿se acerca la época del Gran Hermano?

29 Agosto 2008 – 12:59

Habitualmente escribo sobre el efecto humano (y humanizador) en la red: resumidamente, las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones están permitiendo que las personas y no los sistemas rijan -de forma, eso si, desestructurada- el devenir del conocimiento, y por consiguiente tengan en sus manos los factores para ser más libres en sus acciones y decisiones.

Pero la otra cara de la moneda, más tecnocrática e inhumana, no deja de estar presente.

BusinessWeek publicaba ayer en la red un interesante artículo sobre el libro The Numerati, de Stephen Baker. En la parte central del extracto se explica un proyecto que IBM viene desarrollando desde hace ya tres años. La idea es la de modelar matemáticamente su plantilla de de 50.000 consultores con tal de producir un sistema de gestión automatizado que permita optimizar la productividad del equipo.

Con lo dicho hasta ahora no estamos realmene frente a ninguna idea rompedora. Lo realmente innovador del proyecto es la granularidad del estudio y el alcance de la información recogida. El sistema que persigue crear el equipo liderado por Samer Takriti capturaría y procesaría en tiempo real ingentes cantidades de información respecto al comportamiento, nivel individualo, de los empleados: e-mail, teléfonos, agenda de reuniones, curriculum vitae, etc. Con esta información muchos de los -costosos- procesos de gestión  se podrán automatizar y los Managers -suponiendo que aún sean necesarios :)- podrán apollarse en mejor información para tomar sus decisiones.

Por supuesto que el libro no se queda en el análisis del caso IBM. La tesis central del libro gira alrededor de nuestra capacidad de generar información digital que capturada y utilizada por terceros les brinda la capacidad de conocer nuestros hábitos, necesidades y demás.

De todas maneras la idea en si tampoco es tan nueva (lo que si es nuevo es que recién ahora tenemos los medios técnicos para llevarlo a la práctica). Ya allá a comienzos de los años noventa solía conversar con mis compañeros de Andersen Consulting (ahora accenture) sobre las posibilidades de la información acumulada por los bancos (¿dónde trabajo?, ¿cuánto gano?, ¿en qué me gasto lo que gano?, ¿dónde me lo gasto?…)

El horizonte que se adivina a través de la niebla es incierto. La mayoría de las veces me parece atisbar promesas de más y mejores servicios a mi disposición, mayor seguridad o incluso un mundo más justo. Pero en otras ocasiones -dependiendo de donde sople la brisa- el panorama que se me presenta es otro muy diferente: grandes empresas y gobiernos micro gestionando nuestra vida hasta niveles de privación de la libertad sin precedentes.

Como siempre, la cuestión ética es la fundamental.

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